En una reciente entrevista, Shakira admitió que se alejó de la música para priorizar su relación con Gerard Piqué, con quien un día quiso pasar el resto de su vida, por lo que se enfocó en la crianza de sus hijos y el cuidado de su pareja, que continuó con su carrera como futbolista durante el tiempo que estuvieron juntos.


«Durante mucho tiempo dejé mi carrera en pausa para estar al lado de Gerard y que él pudiera jugar al fútbol», reconoció.

La intérprete de «Acróstico» denominó esa decisión como un «sacrificio», motivado por el amor que sentía por el padre de sus hijos, y su deseo de crear una relación tan duradera como la que su madre y padre han construído por más de 50 años.