X demandó a un grupo sin fines de lucro en un tribunal de Estados Unidos por haber elaborado un informe que afirma que el discurso de odio aumentó en la plataforma antes conocida como Twitter.

X, propiedad de Elon Musk, acusó al Centro para Contrarrestar el Odio Digital (CCDH, por su sigla en inglés) de generar estudios «erróneos» que le han costado a la firma tecnológica decenas de millones de dólares, según una copia de la demanda.

Sin embargo, la base legal descrita en la demanda presentada en San Francisco el lunes por la noche era que la organización violaba los términos de servicio de X en la forma en que accedía a los datos para sus informes.